Wednesday, May 09, 2007

Glenn Gould interpreta las Variaciones Goldberg.

Dentro del numeroso material videografico dedicado a Glenn Gould destaca, sobre todos, un cuidado video documental de una indudable calidad en el que se puede ver al pianista interpretando las Variaciones Goldberg de J. S. Bach.

Vemos al famoso pianista preparándose en el estudio para grabar la pieza que le hizo famoso, hablando sobre esta música con los técnicos, productores y respondiendo a las preguntas del entrevistador. Despúes, cuando Gould interpreta los temas, vemos una imagen llena de poder, pues al aspecto indudablemente caricaturesco del pianista se unen las manos de un auténtico virtuoso que nos permiten escuchar y ver una de las interpretaciones culminantes de la música grabada.

La calidad del video nos permite apreciar los dedos de Glenn Gould descifrando las voces de Bach. Esta interpretacion nos muestra las Variaciones Goldberg con la claridad que este contrapunto requiere. El virtuosismo del músico va unido a una transpariencia sin igual.

G. G. con su porte encorvado frente al instrumento, sus primitivas gafas de pasta, su descuidado aspecto, es el contrapunto perfecto a una música genial. Con Gould es dificil encontrar una interpretación donde se pueda escuchar y entender mejor a Bach. Ni siquiera los famosos canturreos del intérprete molestan al oyente. G. G., al acompañar las variaciones, demuestra que el no es un mero lector de la partitura, sino que comprende esta música y, así, nos la muestra en todo su esplendor.

Gracias a esta transparencia podemos entender que el "caos" al que llegan algunas de las variaciones es deliberado. Bach combina las notas de manera endiablada y este contrapunto fuera de su tiempo rivaliza con las músicas más modernas y vanguardistas.

Los dedos de Gould interpretan las voces por igual, es decir, se escuchan todas al mismo tiempo con la misma intensidad. Esta es, quizá, la única manera correcta de interpretar a Bach. Mostrar toda la información de sus contrapuntos dándole a cada parte la misma importancia. Esto hace que Bach, no solo requiera una lectura, sino una comprensión, por lo que al ser la música de Bach una forma compleja, el esfuerzo del intérprete no es solo técnicamente grande sino que requiere de un enorme esfuerzo intelectual.

Al final G. G. responde con naturalidad y relajado a las cuestiones que le hacen. Los brazos sobre la cabeza, las piernas en alto y estiradas. Tiene un hablar eléctrico y nervioso, como sus manos.

Su cara, poco elegante y su aspecto descuidado parecen esconder su inteligencia. Sus pequeños ojos revelan un caracter complejo que se sumerge entero en la música cuando se sienta frente al piano, haciendo desaparecer este aspecto caricaturesco. La parodia, entonces, da paso a la verdadera música.

Tuesday, April 10, 2007

CDMC 06/07. AUDITORIO 400. 12 de marzo. ENSEMBLE LABORATORIUM. Varios compositores.

Temporada del CDMC 2006/07. 12 de marzo de 2007. 19:30. Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Auditorio 400. Ensemble Laboratorium. Director Aurélien Azan Zielinski.


Obras:
- Figuralmusik II/a. 2000. Javier Torres Maldonado.
- Into the blue. 1999. Rebecca Saunders.
- Stratta-Antigone II. 2002. Hector Parra.
- Hutáf Al-Arwáh. 2001. Samir Odeh-Tamini.
- This is why people O.D. on pills/And jump from golden gate bridge. 2004. Jennifer Walshe.
- Veil. 1999. Liza Lim.
- Sacrimus. 2006. Aram Hovhanissyan.








MALDONADO - SAUNDERS- PARRA - ODEH-TAMINI - WALSHE - LIM - HOVHANISSYAN

¡Ah! Pasó demasiado tiempo y como las piezas eran todas muy parecidas voy a tener que transcribir, para no faltar a la verdad, las notas que tomé en la sala de conciertos. Espero que sirvan para estimular la imaginación del oyente:

Ensemble todos vestidos de blanco, muy moderno.

1- Muy poderosa. Electrónica. Música rota, romper el silencio. El timbre... Muy bueno.
2- Colección de ataques diversos de todos los instrumentos (En especial la percusión). ¿Arrastraban algo? Parecía una silla...
3- Colección de ataques. ¿Otra vez? ¿Donde se encuentra el discurso de estos bellos paisajes musicales? Piezas demasiado parecidas entre si.
4- Más de lo mismo... más ataques.
5- ¿Patinaje? (He de aclarar, y esto no lo apunté, que la pieza trata de describir las sensaciones de un "skater". La compositora "obliga" a aprender este noble arte a los intérpretes) ¿Portátiles=Partitura? ¿Porque a oscuras? Muchas dudas.
6- ¿Mas de lo mismo?
7- Muy interesante. Discurso algo más claro.

El Ensemble: Instrumentistas muy buenos. Algún "Bravo".

Por último, y para seguir fiel a mi discurso, añadiré las notas que, desarrolladas, deberían pertenecer a un gran artículo pero que han acabado como tres ideas difuminadas por la distancia:

- La forma tiende a la "comprensión"
- La forma es el "territorio común" entre el compositor y el oyente. La forma es una "convención" entre el músico y el público. La forma es un vaso. Nos bebemos un vaso de agua. (Esto último no se lo que significa)
- En estas obras la forma no está definida. Son de dificil comprensión. La forma está en un estado primitivo.

Adios.

Thursday, March 08, 2007

CDMC 06/07. AUDITORIO 400. 26 de febrero. ENSEMBLE TIMF. Corea del Sur en Arco.

Temporada del CDMC 2006/07. 26 de febrero de 2007. 19:30. Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Auditorio 400. Ensemble TIMF. Rüdiger Bohn, director. Yeree Suh, soprano.

"Corea del Sur en Arco":
-Sungji Hong -
Animato di più. 2005.
-Dongjin Bae -
Stille Suchen. 2006.
-Unsuk Chin -
Snacs & Snarls. 2003-04.
-Uzong Choe -
Air. 2005.
-Slong Keun Kim -
Three nights and one day. 2005.
-Isang Yun -
Octet. 1978.










ISANG YUN - UNSUK CHIN - SUNGJI HONG - SEONGKEUN KIM

¡Bienvenidos a la Nueva Música!

-Sungji Hong - Animato di più.
El director vestía un traje negro muy elegante. Su cuerpo pequeño respondía muy bien a sus nerviosos y seguros movimientos. La obra, creo recordar, estaba llena de imágenes musicales.

-Dongjin Bae - Stille Suchen.
A escena salió la pianista con macillos y el vibrafonista con arcos. La obra es un intento de rescatar el eco del sonido. Una música que intenta hacer sonar lo inaudible. Quizá, cuando dejamos de escuchar el sonido, éste todavía continua vivo pero nuestros oídos no son capaces de percibirlo. Stille Suchen pretende entrar en estos sutiles territorios velados. El arco frota las placas del vibráfono despues de un ataqué percusivo del piano. Los armónicos que el teclado no logra producir son intensificados por el percusionista. Así podemos ver lo imaginado.

-Unsuk Chin - Snacs & Snarls.
Pieza basada en fragmentos de Alice in Wonderland para pequeña orquesta y voz. De factura "clásica" (a veces creíamos escuchar la BSO de una película de animación japonesa), destacó el fragmento titulado "Twinkle, twinkle" donde era una delicia ver bailotear al compás del animado ritmo a la propia cantante. Una pega: La voz de la cantante no se escuchaba con la suficiente intensidad.

-Uzong Choe - Air.
Delicadas sonoridades

-Slong Keun Kim - Three nights and one day.
En esta pieza destacaba la presencia inconmensurable de la sección de percusión, incluyendo una batería moderna, que en un momento se arrancó con un ritmo disco pum-pum. Estos compositores de música contemporanea son espíritus mil veces más libres que los de los músicos modernos, por eso no se encierran en los estrechas vestiduras del pop-rock y por eso utilizan elementos de esta música en sus composiciones. Muy interesante.

-Isang Yun - Octet.
El compositor más conocido, la obra menos interesante...

El Aura

W. Benjamin definía el aura de las cosas como la manifestación irrepetible de una lejanía. Cuando nos acercamos a un objeto, este nos puede devolver la mirada inmediatamente o puede reflejarla creando un ángulo de posibilidades. Este acercamiento tangencial al objeto es el que descubre el aura.

Hay algunas músicas que no nos acercan a lo moderno sino que apuntan hacia lo lejano. Ahí reside su valor. Nos trasladan hacia lo intemporal. Por muy cerca que suene su representación, nos trasladan hacia la lejanía.

Compositores con un extraordinario olfato como Erik Satie eran especialistas en rodear a sus composiciones de este aura especial. La escasa dotación técnica de sus piezas se difumina por este extraño efecto aurático que nos traslada hacia tiempos míticos.

CDMC 06/07. AUDITORIO 400. 12 de febrero. SOLISTAS DE LA ORCAM Y CORO DE LA CAM. Obras de Mario Lavista.

Temporada del CDMC 2006/07. 12 de febrero de 2007. 19:30. Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Auditorio 400. Solistas de la orquesta de la comunidad de Madrid y Coro de la comunidad de Madrid. Jordi Casas Bayer, director.


Monográfico Mario Lavista:
-Missa para coro a capella. (Kyrie y Agnus Dei)
-Responsorio para fagot y percusión.
-Cuarteto de cuerda nº 2.
-Cinco danzas breves para quinteto de viento.
-Marsías, para oboe y 8 copas de cristal.
-Missa para coro a capella. (Gloria)

Asistimos a un concierto muy agradable dedicado al compositor mexicano Mario Lavista que se encontraba en la sala. Destacamos tres de las obras:

El Responsorio para fagot y percusión (bombos y campanas) ofrece unos paisajes sonoros muy evocadores. A los lados del escenario se encuentran los percusionistas con un juego de campanas y bombos cada uno que rodean al fagot solista. La sonoridad de la percusión deja volar al fagot cuyos solos son naturalmente forzados. De vez en cuando el intérprete hace un gran esfuerzo por sacar las extrañas "notas dobles", notas dobladas por extraños armónicos que doblan el sonido. La impresión es fascinante.

El cuarteto de cuerda nº 2 está basado en su totalidad en los armónicos. La tonalidad, se percibe en la lejanía. La cercanía de sus relaciones armónicas se ve, así, compensada. No escuchamos esta música, imaginamos la música que se convierte en un delicadísimo material, una materia traslúcida. Las sensaciones son casi transparentes. Los intérpretes colaboran acariciando sus cuerdas con movimientos ondulantes del arco. La música es tan ligera como un "polvo de estrellas" suspendido en el auditorio. Una música de una belleza fascinante. Una auténtica joya.

Marsías comparte con el Responsorio el gusto por las extrañas "notas dobles". Esta vez no es la percusión sino un heterodoxo conjunto de 8 copas de cristal quien acompaña los experimentos tímbricos del oboe. Quizá esta apuesta sea la que menos me gustó de las tres por lo forzado del conjunto. En ocasiones las texturas sonoras estaban demasiado distantes entre si.

En resumen, un entretenido concierto más.

Monday, February 19, 2007

CDMC 06/07. AUDITORIO 400. 5 de febrero. DUO SUKARLAN - DE SARAM. Varios compositores.

Temporada del CDMC 2006/07. 5 de febrero de 2007. 19:30. Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Auditorio 400. Duo Sukarlam - de Saram. Ananda Sukarlan, piano. Rohan de Saram, violonchelo.

Obras:
-Barry Conyngham - Cathedral
-Jesus Rueda - Love songs
-Polo Vallejo - Relatos
-Matthew Hindson - Jungle fever
-Santiago Lanchares - ¡Espera luz, espera!
-Toru Takemitsu - Orion
-Tapio Tuomela - Mosaico
-Geoffrey King - Other skies










Conyngham - Hindson - Lanchares - Takemitsu - Polo Vallejo

Concierto interpretado por Ananda Sukarlan al piano y Rohan de Saram al violonchelo. Curiosa pareja formaban estos dos intérpretes. Sukarlam, de origen indonesio, vestía un curioso traje que debía ser propio de su país y Saram, inglés de padrés cingaleses, iba muy elegante con camisa blanca y pantalón oscuro. De Saram, músico con un impresionante curriculum, podemos decir que su presencia equilibró la falta de pasión con la que interpretó las obras. Parecía un músico que se supiera de memoria todas las obras y que en vez de interpretarlas las dejaba deslizar por su arco con una indiferencia muy elegante.

Algunos de los compositores estaban presentes y, cuando finalizaba la interpretación de sus obras, bajaban al escenario y saludaban (con muchos menos aplausos recibidos que los otorgados a los intérpretes).

Llamaron la atención, además de la finura característica de Takemitsu, la pieza de Hindson, "Jungle fever". Una curiosa obra que basculaba entre lo "New age" y lo "Pop". No parece que cuaje esta fórmula.

Takemitsu, si todavía no lo es, quizá se convierta en uno de los grandes compositores del S. XX. Su extraordinaria sensibilidad para el timbre, para crear mundos tímbricos que van más allá de lo melódico o lo armónico, está en el camino de la nueva música. Además ha combinado este talento con la creación de una música muy accesible, por lo que es un compositor muy "apetecible" para los programadores de conciertos.

Tuesday, February 13, 2007

CDMC 06/07. AUDITORIO 400. 29 de enero. EXAUDI VOCAL ENSEMBLE. Varios compositores.

Temporada del CDMC 2006/07. 29 de enero de 2007. 19:30. Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Auditorio 400.Exaudi Vocal Ensemble. James Weeks, director.

Obras:
-Wolfgang Rhim.
Quo me rapis.
-Brian Ferneyhough. Kyrie from Missa Brevis.
-Giacinto Scelsi. Tre canti sacri.
-Salvatore Sciarrino. Tutti i miraggi delle acque.
-Wofgang Rihm. Mit Geschlossenem Mund.
-James Dillos. Hyades.

-Iannis Xenakis.
Nuits.












Xenakis. Scelsi. Dillon. Rhim.


Misterio resuelto. Cuando la tonalidad desaparece y el cantante no tiene ninguna referencia sobre la que "afinar" la nota, éste, hace lo más sencillo. Utiliza un pequeño diapasón que tiene guardado en su mano golpeándolo contra su rodilla o codo y, así, obtiene una nota perfectamente afinada, una referencia objetiva sobre la que afinar la siguiente nota.

La primera obra de Rhim tenía las mismas aristas que, parecen, propias de este compositor alemán y que fueron desmentidas en la segunda obra del músico que abrió el concierto después del descanso. Una obra llena de un inquietante lirismo.

La obra de Ferneyhough era breve como su título. Del misterioso Scelsi habrá que seguir esperando.

James Dillon tiene nombre de cantante de Pop, y, al parecer, lo era. Sus Hyades son un conjunto de siete piezas llenas de talento y calidad. Polyxo, Dione, Phaeo, Coromi, Ambrosia, Endora y Aesula.

"Hyades A large and bright group of stars whose appearance coincides with the season of spring rain. The brightest lie in a V-shaped cluster to form the face of the Taurus constellation. In mythology, Hyades were the daughters of Atlas and Aethra, and half sisters of the Plieades. It is said that before being transformed into stars they had, as the ‘Nymphs of Nysa’, nursed Dionysus. There is a story that the death of their brother Hyas made them so sad that they committed suicide after which they were changed into a constellation, transformed it is said by Zeus. " J. Dillon.

Se trata de un conjunto musical extraordinario, verdadera música moderna.

En la obra de Xenakis encontramos el talento del músico greco-francés. Está llena de brillo, fuerza y libertad. No solo hace cantar a los intérpretes, también los hace gritar, sesear, gruñir... Nuits se convierte, así, en una pieza verdaderamente poderosa.

En estos conciertos vislumbramos la frontera de lo nuevo. Todavía no se ve el horizonte, pero nos vamos acercando... Cuando el coro interpreta el fff y el sonido llega saturado a los oidos, la distorsión se percibe como una alarma que nos despierta. Empezamos a escuchar la música del despertar. Este concierto no es un espectáculo. Es el espectáculo que se está creando a si mismo. La nueva música es la que está en juego. El lenguaje se está creando a si mismo. La música en vivo pasa a ser música viva. El sonido posee una doble emoción. La emoción de lo inmediato en el tiempo y en el espacio.

Monday, February 05, 2007

CDMC 06/07. AUDITORIO 400. 22 de enero. CUARTETO CAPUÇON. Obras de Rhim, Dutilleux y Ravel.

Temporada del CDMC 2006/07. 22 de enero de 2007. 19:30. Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Auditorio 400. Cuarteto Capuçon: Renaud Capuçon, violín; Aki Saulière, violín; Béatrice Muthelet, viola; Gautier Capuçon, violonchelo.

Obras:
-Duomoolog de Wolfgang Rhim, (1-Sehn Rasch; 2-Sin título)
-Ainsi la nuit de Henry Dutilleux, (
Nocturne; Miroir d'espace; Litanies 1; Litanies 2; Constellations; Nocturne 2; Temps suspendu)
-Cuarteto de cuerda en Fa mayor de Maurice Ravel, (Allegro moderato; Assez vif. Très Rythmé, Très lent;Vif et agité)










RIHM - DUTILLEUX


Empiezo por una descripción de las músicas programadas. Recuerdo los finísimos ppp que se escuchaban en el segundo mov. de la obra de Rhim. El lirismo de la obra de Dutilleux. (Apunto este nombre, un francés que fiel a su cultura musical, es capaz de salir de la influencia impresionista y crear un lenguaje propio y moderno).También me fijo en las promesas que se oyen en el cuarteto de Ravel...

La falta de memoria musical para el directo me obliga a rellenar estas páginas con otros comentarios de discutible relevancia musical. El programa se anuncia cambiado. Primero las obras de Rhim y Dutilleux y, depués del descanso, el cuarteto de Ravel. La obra de Rhim es un duo para violín y Chelo. Salen los hermanos Capuçon. Renaud al violín y Gautier al chelo. Visten con trajes de chaqueta y corbata. Eso les da un aire graciosamente administrativo, sobrio como el auditorio. Pienso en ellos vestidos de smoking, o en vaqueros y me da la sensación de que el traje les sienta muy bien y que, además, resulta muy moderno. Esta primera pieza esta llena de aristas, ataques, violentos pizzicatti... Renaud, de pie, se mueve y acompaña su interpretación con flexiones de rodilla, gestos faciales, todo en su punto justo. Incluso, estos detalles podrían pasar desapercibidos, pero para mi, definitivamente, este tío es un león. Gautier (con un cuidadísimo corte de pelo) por razones obvias, se mueve menos, pero ataca los pizzicatti con verdadera violencia hasta que se le rompe una de sus cuerdas. Se paran, se miran y, después de un sutil gesto de complicidad, Gautier se retira para cambiar la cuerda rota. Renaud hace lo único que se puede hacer en estas situaciones: Espera de pie a que vuelva su hermano menor. El auditorio responde con una suave carcajada a la pícara sonrisa de Renaud. Cuando Gautier regresa el auditorio, por supuesto, aplaude.

En la segunda obra salen a escena los otros miembros del cuarteto. Ahora, todos están sentados y yo me sigo fijando en Renaud. Acaricia con sus pies (se oye lel roce de los zapatos contra el suelo) las suaves notas de Dutilleux. Me fijo en el arco del segundo violín. Se le ha roto parte de las cuerdas. No parece que le moleste, pero, con un movimiento rápido y ágil, consigue deshacerse del incordio y continúa con su fina interpretación. Llega el descanso.

En la tercera obra la viola suena apagada. Quizá sea por la propia naturaleza del instrumento, quizá por mi posición en el auditorio, o quizás sea por otra razón. Me fijo en las partituras. Los propios músicos tienen que pasar las hojas y, en ocasiones, perjudica al devenir musical. Gautier pasa una de las últimas páginas del cuarteto de Ravel, pero la página se revela y quiere volver a su posición anterior. Gautier , con un felino movimiento de pierna logra domar la partitura.

El concierto acaba con un bis algo decepcionante ya que repiten el primer movimiento del cuarteto de Ravel. Cuando acabán el auditorio rompe en aplausos. Los músicos entran y salen del escenario. A la tercera salida, me levanto y comienzo a bajar las escaleras, pero antes de abandonar el auditorio, los intérpretes vuelven a escena. Por supuesto, me paro y vuelvo a aplaudir emocionado. ¡Bravo! ¡Bravo!

Tuesday, December 12, 2006

Klangfarbenmelodie

La extraña idea de la melodía de timbres aparece escrita al final del Tratado de Armonía de Arnold Schönberg.

"¡Melodías de timbres! ¡Qué finos serán los sentidos que perciban aquí diferencias, qué espíritus tan desarrollados los que puedan encontrar placer en cosas tan sutiles!

¡Y quién se atreve aquí a aventurar teorías!"

Dos años antes en la tercera de las Cinco piezas para orquesta, op. 16 llamada Farben, Schönberg compone un acorde cuya instrumentación va cambiando suavemente. La impresión es fascinante. El agotamiento de las dimensiones sonoras tradicionales, que Schönberg ya presentía, dan paso a un nuevo territorio. El espacio y el tiempo ya no se miden con las mismas escalas. Los colores son un intento de abrir la dimensión tímbrica desde sus 0,0001 grados. Ni siquiera la finísima inteligencia del austriaco pudo destapar el tarro de las esencias y con esta pieza husmeamos una posibilidad. Hacer melodías de timbres sigue siendo esculpir el humo.

El Klang es una amalgama de timbre, altura y dinámica, pues los oídos finos perciben las diferencias entre timbres iguales y alturas diferentes y cualquiera aprecia las diferencias que las dinámicas ejercen sobre el sonido...

Quizá haya una imposibilidad en el timbre. Un territorio vedado a nuestra inteligencia bidimensional donde lo mayor y lo menor representan la única manera de ordenar el material. Y este material esconde lo redondo, lo suave, lo aterciopelado, lo frío...

Y esta forma de componer el timbre con el instinto puro, husmeando posibilidades, hace de este territorio un territorio para todos. No se compone música, se amasa el material.

"¡Y quién se atreve aquí a aventurar teorías!"

¿Y si este es uno de los caminos posibles? ¿Y si para andarlo tenemos que desarrollar nuevos oidos?

Mmmm...

Tuesday, November 28, 2006

Klaviervariationen

Las Variationen für Klavier op. 27 de Anton von Webern...

¿Como escuchar esta música? La escucha es mucho más profunda cuando conocemos los métodos formales del compositor. El problema reside en la incapacidad del lenguaje de describir en su totalidad estos métodos. Cuando hablamos de la serie. la inversión y la retrogradación, la obra se degrada y pierde toda su trascendencia. La propuesta serial de organización del sonido pierde su legitimidad con la descripción verbal. Entonces, ¿como escuchar esta música?

Para encontrar la belleza de esta obra hay que esforzarse. La lógica y la coherencia están en el objeto, pero son dificiles de apreciar. Las klaviervariatonen son bellas y delicadas como una telaraña. Su simplicidad y su búsqueda de la esencia nos muestran el aura del objeto. La belleza de la audición aparece por caminos poco habituales. Quizá esten en la partitura. En la belleza de la simetría de las series y los ritmos.

El objeto musical no posee referencias estéticas. Podemos, al escuchar esta música, crearlas , pero, aunque bellas, no son el objetivo del compositor.

¿Que significado tienen en la música posterior? No solo estas músicas sino todas aquellas cuyo método de organización es la serie han tenido una influencia enorme en los compositores de la segunda mitad del S. XX. La serie como expresión máxima de la organización del sonido.

Pero, como la telaraña, el desarrollo serial tiende a plegarse hacia si mismo. Los compositores seriales creían en la serie y ésta ha representado el último método de desarrollo formal a través de las combinaciones de las alturas del sonido. Toda la música posterior utiliza la afinación para combinar "otra cosa", pero la combinación pura de las alturas ya no es posible.

Las Variationen für Klavier son difíciles de escuchar porque, en un principio, nos disgusta su simplicidad y su falta de concesiones. Esta falta de concesiones al oyente, hace que se sienta perdido. No tiene donde agarrarse. La tendencia es apagar el aparato de música o ponerse a pensar otra cosa. El que escoge el silencio es un valiente y el que deja volar sus pensamientos tiene el coraje de colorearlos de un blanco puro, casi transparente.

Wednesday, November 08, 2006

Napoli

...y entonces nos encontramos con un compositor interesante: Francis Poulenc.

Napoli es una suite para piano dividida en tres movimientos:

Nos fijamos en el segundo (Nocturne - Lent). Empieza con unos arpegios sobre los que aparece la melodía que recorre toda la tesitura del piano. Las notas, cuando se tocan en el registro grave, oscurecen los arpegios.

Despues, se produce una cita del movimiento anterior (Barcarolle - Assez animé). El animado tema se escucha, ahora, en la lejanía. Los recuerdos del día distorsionan la realidad, por eso lo armónico, en esta parte, es confuso.


Por último suenan las calmadas olas de la primera parte que siguen acariciando la bahía. La brisa, cuando sopla con mayor fuerza, enfría el ambiente. Vuelve el primer tema. Se oscurecen los arpegios.

Y entonces dejamos, por ahora, a este músico interesante...

Tuesday, November 07, 2006

Polaridad

La música representa un campo de fuerzas. Los sonidos pugnan por imponerse los unos sobre los otros y el sonido vencedor hace que los demás se plieguen y se afinen en torno suyo. El rey es la tónica y sus subditos conforman la tonalidad.

Así, la música eleva a la máxima categoría al primer sonido y cualquier cambio posterior de tono representa la lucha. Este primer sonido impone su afinación interna al resto y hace que estos sean proporcionales con respecto a él. La labor del compositor es afirmar o rebatir este sistema de proporciones.

El oído aprende y es capaz de seguir profundizando en el sonido. Poco a poco va descubriendo mayores riquezas en él. Así se amplía la afinación interna del tono.

El territorio de la tonalidad se hace más grande y la lucha es cada vez mayor. Ya no existe un único tono fundamental sino que los sonidos se mueven por un terreno mayor donde cualquiera de ellos puede erigirse como un rey en su reino. Se crean diversos polos de atracción. Ya no hay una tónica ni una tonalidad, ahora hay varias tónicas y la tonalidad se convierte en polaridad.

El sistema armónico funcional ha desarrollado todas las posibilidades de la escala diatónica. Ha probado todas las relaciones de los tonos que la conforman. Al principio las relaciones eran menores. Un tono contra otro. La modulación era lenta, quizá para que el oído fuera asimilando los cambios de afinación. Con el paso del tiempo las modulaciones se hacen más rápidas. El oído se va acostumbrando a estos cambios que acaban conformando una nueva tonalidad. Una especie de pantonalidad que contiene todas las relaciones posibles.

Las modulaciones, que en principio se componen como grandes puentes que unen territorios extraños, se convierten en pequeñas bisagras que sirven para distinguir estancias muy cercanas. Pasamos de una otra cada vez más rapido.

Esta globalización de las afinaciones ha hecho estallar las costuras de la escala. Ahora el oído, cansado, se fija en otras cualidades del sonido. ¿Donde están los tesoros?

Friday, October 27, 2006

Heráclito, el cielo y la música.

La música es una contraposición de fuerzas divergentes. Tensión vs. relajación. Repetición vs. variación, etc. De la confrontación de estas fuerzas se extraen los elementos musicales: Consonancia y disonancia. Metro y ritmo. Agudo y grave. Forte y piano...

La disonancia nos muestra la tensión, y ésta solo se comprende tras su resolución en la consonancia. Cuando estiramos la cuerda del arco se genera la fuerza necesaria para que la flecha alcance el objetivo. Una vez disparada, el arco vuelve a su posición natural... Así, consonancia y disonancia, son dos elementos que convergen sobre si. El uno explica al otro y el otro al uno.

El ritmo, que representa la variación, solo se comprende cuando se escucha bajo el metro, que nos muestra la repetición. Ambos son dos estadios de lo mismo: el desarrollo. Bajo el compás celeste, las constelaciones componen un ritmo estelar que es siempre igual y siempre diferente.

"No comprenden como lo divergente converge consigo mismo; ensamblaje de tensiones opuestas, como el del arco y el de la lira" Heráclito. Fragmento 27 (51)

"¡Cuanto se parece el camino del cielo al hecho de tender un arco! Lo que está arriba se empuja hacia abajo, lo que está abajo se atrae hacia arriba; reduce lo excesivo, aumenta lo insuficiente..." Lao-Tzu. Tao Tê Ching. Canto LXXVII

Saturday, October 14, 2006

El vendedor de seguros

Charles Ives se ganó la vida vendiendo seguros. A parte de eso es el compositor americano más importante de la historia.

Después de acabar los estudios superiores tomó la decisión de dejar su labor musical en el ambito privado empezando una carrera llena de éxitos en el mundo de las empresas de seguros.

Durante varias decadas sus composiciones estuvieron enterradas en el anonimato. Quizá sea esta la razón por la que una extraña heterodoxia domina todas sus obras. Mientras el academicismo musical de principios de siglo luchaba por el proceso de "emancipación de la disonancia" Ives utilizaba con toda naturalidad furiosas politonalidades como en Central Park in the Dark o tenía maravillosos detalles como el de utlizar al final de su Concorde Sonata para piano una flauta para dibujar unos detalles melódicos, que de otro modo hubieran pasado como meras excentricidades. Quizá fuera uno de esos espíritus forjados en la más absoluta libertad que va más allá de cualquier vanguardia impuesta. La vanguardia era él.

Copland decía que había que tener el "coraje de un león" para componer durante más de tres decadas en solitario toda aquella gran obra.

Al final de su carrera tomó la decisión de recopilar todas sus canciones que inundaban sus archivos y mandarlas a varias universidades. La extrañeza de los destinatarios debió de ser considerable al recibir tan extraño "paquete" de parte de un adinerado anciano.

Con los años su obra se empezó a conocer gracias al interés de jovenes compositores como Bernard Herrmann, que fueron desenterrandola y dándola a conocer al público.

Quedó incompleta una de sus más ambiciosos proyectos. Una monumental obra orquestal tocada por tres orquestas sinfónicas simultaneamente en un gran valle de algún lugar de Norteamérica.

"Trataba de despertar un poco a la gente, para que no se pasaran la vida con los oídos constantemente masajeados por la misma vieja música"

Ecriture

La Armonía es análisis, la melodía es inspiración, el timbre es el gusto (buen gusto) y la escritura es el talento. La escritura representa a las ideas musicales plasmadas en la partitura, que en último término, es lo más cercano al objeto musical. Los "problemas" armónicos, melódicos e instrumentales se solucionan en el papel. El compositor lima las asperezas dibujando los sonidos. La escritura es, entonces, lo específico de la Textura. La variación del modelo.

Analizando la escritura descubrimos el estilo. Desde las lineas rectas y angulosas de Bach, hasta las suaves ondulaciones de Ravel. Desde los grises de Beethoven hasta los fuegos artificiales de Stravinsky. Desde la transparencia de Mozart hasta las brumosas armonías de Debussy. Cada compositor, cada periodo va conformando un estilo de escritura que depende de los hallazgos armónicos y melódicos, y de las capacidades instrumentales. La escritura es uno de los aspectos más interesantes para el aprendiz, ya que aquí no hay reglas sino un aprendizaje que tiene más que ver con la artesanía que con el arte. El conocimiento instrumental, que solo lo da el oficio, unido al talento y a la creatividad.

Adorno habla de ecriture para refererirse a lo espacial en la música, para hacer una distinción entre improvisación y musica composita. Podemos adoptar esta noción para llevarla más allá. Al hecho de que, en la música, el espacio sirve para crear cualquier forma "altamente organizada" se añade la idea de escritura como desarrollo de la textura. La Ecriture representa el "como" de la composición musical. Un concepto que se aleja de la idea de estilo para entrar en el terreno de lo específico. Para el músico no es lo mismo pulsar la cuerda durante un cuarto de compás que escribir una negra. Ambas actividades se benefician la una de la otra, se retroalimentan... Con la primera escuchamos la música, con la segunda la vemos.

Así la escritura se convierte en una herramienta para el músico. Ver ayuda a oir.

Escribir la música es hacerla objeto. El proceso de pasar de la textura como modelo de cualquier composición a la escritura como objetivación del tiempo, que desde algunas perspectivas puede ser inexplicable, se comprende mejor en el terreno de la praxis. Y solo la práctica ayuda a desentrañar el misterio de la creación.

Saturday, October 07, 2006

La muerte de Béla Bartók.

Béla Bartók murió el 26 de septiembre de 1945 en Nueva York. Años antes había emigrado desde Hungría huyendo de la situación política de Europa. En varias ocasiones declaró que jamás volvería a su país hasta que no quedara ninguna calle con el nombre de Adolf Hitler o Benito Mussolinni. Sus últimos años transcurrieron bajo grandes penurias económicas y dificultades de todo tipo, sin embargo, rechazó muchas ayudas que le propusieron compatriotas suyos que sabían de la gran categoría que tenía como compositor. Murió de leucemia en un hospital de Nueva York.

Bartók es una de las grandes leyendas del S. XX. Su interés por el folclore le llevó a realizar numerosos viajes junto a su amigo Zoltan Kodaly por toda la región balcánica recopilando todo tipo de músicas de los pueblos de estas tierras. Este interés tuvo gran repercusión en su obra, que incorporó estas influencias de forma orgánica. Mientras los músicos europeos miraban a las vanguardias, Bartók creaba un nuevo lenguaje enormemente original que mezclaba su exquisito dominio técnico con el folclore húngaro. Así las referencias anteriores a estas músicas (Mozart, Brahms, Listz...) quedan muy lejos de la profundidad de la mirada de Bartók.

"...La noche antes de que muriera fui al hospital, después de haber cenado con Péter, porque me sentía agitada. La pasé sentada en un sillón de la habitación. Una enfermera estaba constantemente a su lado y lo observaba mientras yo dormía. Por la mañana, cuando estuve despierta, el doctor Rappaport entró y le dio una inyección a Béla. Intercambió unas pocas palabras con la enfermera y se retiró. Hacia el fin de la mañana llegó Péter con Pál Keckskeméti y su mujer. Sabían que la situación había empeorado. Los
Keckskeméti se pararon a los pies de la cama, pero abandonaron la habitación cuando se dieron cuenta de que el final estaba cerca. Béla pasó toda la mañana medio dormido. Alrededor del mediodía la enfermera cubrió su cara, no se por qué, pero cuando él comenzó a respirar pesadamante la descubrió otra vez. Entonces Béla miró sonriente hacia el sillón en donde yo había pasado toda la noche, pero ya no pronunció palabra. Péter tomó su mano derecha; yo tomé la izquierda. Después de un rato su respiración se debilitó, se quedó quieto y murió serenamente con una expresión suave y sonriente en su rostro..." Ditta Bartók. 26. September 1945: Zum 20. Todestag von Béla Batók, en Oesterreichische Musikzeitschrift, vol. 20, 1965, pp. 446-449.

Sonata nº 14. Op. 27-2. 1er Mov. Adagio. Beethoven.

La mano derecha interpreta un acompañamiento repetitivo a base de tresillos de corchea, mientras la mano izquierda posa sus dedos con un "ppp" sobre las octavas que completan los acordes. Esta monótono panorama requiere de una sutileza y delicadeza que no impidan escuchar los diferentes planos sonoros ya que cualquier error en la interpretación arruinaría la obra, la haría insufrible.

Después de X compases aparece la melodía. Una de las más bellas y delicadas que se han compuesto. Stravinsky decía que el escaso talento melódico de Beethoven le llevaron a ser un gigante de la música de la misma manera que un ciego desarrolla el resto de sus sentidos. Yo digo que el escaso talento melódico de esta melodía hace que se convierta en una auténtica joya melódica.

Debe aparecer "por encima" del "resto sonoro". El quinto dedo de la mano derecha cobra vida propia y reclama toda la atención, pero, ¡cuidado!. Primer y quinto dedo tocan la octava aunque ambos pertencen a planos diferentes. Mientras tanto la mano izquierda debe seguir sugiriendo los bajos.

La última genialidad nos espera al final, cuando la melodía aparece en el registro grave. Esas tres notas que ya parecían todo un riesgo en lo agudo, aparecen aquí como preludio al adios.
Tan-ta-tan. Adiós, pues.

El desarrollo de las formas básicas

La música es una mariposa que abre sus alas, y que, al desplegarlas, cada ala se convierte en una mariposa que abre sus alas...

Sunday, September 24, 2006

Un combate desigual

La mitología musical moderna ha intentado confrontar a dos gigantes de la música como si fueran dos púgiles. Pero este combate, tan intelectualmente atractivo, no se dio en todo su esplendor y además, si se hubiera dado, hubiera sido un combate desigual. Se trata de la confrontación de los estilos musicales de Arnold Schoenberg e Igor Stravinsky.

Las relaciones entre los dos compositores se pueden calificar de desinterés mutuo. Sin duda conocían la obra del otro, pero sus planteamientos eran tan dispares que se contemplaban con frialdad y distancia. Llegaron a vivir en Los Ángeles durante el mismo periodo de tiempo y, sin embargo, no se llegaron a encontrar nunca. Y no eran dos compositores
solitarios o bohemios, se trataba de dos hombres de mundo que habían tratado con todos los compositores importantes de su época y no escatimaban esfuerzos en relacionarse y colaborar con todo tipo de artistas (Stravinsky y Cocteau, Schoenberg y Kandinsky por citar ejemplos de colaboraciones fructiferas y muy conocidas). Así que esta especie de "mirar hacia otro lado" puede ser la característica principal de este combate. El combate consistió en que no hubo combate. Polemizaron poco y, de vez en cuando, hablaban el uno del otro con un respeto extraño y lejano.

Podemos atisbar alguna razón de esta falta de lucha entre dos personajes que, en principio, parecían destinados a polemizar. Ambos se sabían muy superiores al otro en la parte de la música que dominaban. El vienés ha sido la mayor consciencia musical de todos los tiempos. El ruso representa al músico total que intenta dominar todos los estilos para transformarlos. Ambos cambiaron la historia de la música. El primero quiso cambiar los fundamentos y el segundo quiso reveinventar todos los estilos.

No se les puede llamar músicos revolucionarios pues sus miradas hacia el pasado son constantes, pero su preocupación por la creación de la nueva música es una de sus características principales. Schoenberg se vuelve hacia la esencia del sonido para buscar respuestas a estas inquietudes. Crea un nuevo método de composición en base a su reflexión personal sin hacer demasiado caso a cualquier argumento historicista. Con Schoenberg, la teoría musical se reinventa. Stravinsky, más preocupado por los problemas estéticos que el austriaco tanto despreciaba, juega con los estilos. No le importan tanto los números como los sonidos en si. Salta de un lenguaje posromántico de sus primeras obras a las devastadoras sensaciones de "La consagración de la primavera". Lejos de anquilosarse en este nuevo lenguaje, vuelve continuamente hacia formas y estéticas convencionales a las que añade su personal estilo. Así construye una de las obras más gigantescas de toda la música, convirtiéndose casi con certeza en el compositor de referencia del S. XX.

Schoenberg escribió unos versos satíricos en los que se burlaba de los "atajos" que tomaba Stravinsky para llegar a la modernidad, llamándole "Modernsky". Esto no gustó al ruso que, tiempo despúes a la pregunta sobre la opinión que tenía del serialismo responde que se siente más cómodo con el número 7 que con el 12. En la última étapa de su vida Stravinsky compuso algunas obras utilizando (siempre bajo su personal estilo) la escala dodecafónica.

"...Cualquiera que sea la opinión que se tenga de la música de Arnold Schoenberg -para citar el ejemplo de un compositor que evoluciona sobre un plan esencialmente distinto del mío, tanto por la estética como por la técnica- cuyas obras han producido a menudo violentas reacciones o sonrisas irónicas es imposible que un espíritu honrado y provisto de una verdadera cultura musical deje de notar que el autor de Pierrot Lunaire es cabalmente consciente de lo que hace y que no engaña a nadie. Ha creado el sistema musical que le convenía, y en ese sistema es perfectamente lógico consigo mismo y perfectamente coherente..." Stravinsky. Poética musical. 1942.

Thursday, September 14, 2006

La música religiosa medieval

Las formas estéticas hacen que las músicas sean reconocibles en un tiempo y en un lugar.

La música religiosa medieval es un misterio estético. Su simplicidad de medios, un coro de voces, hace que la elaboración musical sea muy grande. Por un lado esta música es muy sencilla y por otro es muy refinada.

La finalidad de la música religiosa del medioevo es transmitir el mensaje religioso cristiano. Para ello se vale de la forma definida de la misa cristiana. Su mensaje es cantado en Latín. El exceso polifónico tiene como consecuencia el hecho de que la palabra pierde protagonismo en favor de la polifonía. El mensaje religioso se transmite, pues, de manera indirecta ya que, al hecho de la cada vez más dificil comprensión del Latín, se une la pérdida de protagonismo de la palabra en favor de la música.

Sin embargo la sensación que nos transmite esta música polifónicamente compleja es que se trata de una música muy "armoniosa". Esta palabra puede llevar a cierto engaño, ya que la Armonía todavía se encuentra en un estadio muy primitivo. Los acordes se suceden sin un objetivo muy claro. La tonalidad no se afirma contraponiendo disonancias sino que podríamos decir que toda la música es una tónica ampliada. No hay conflictos armónicos. Esto hace que estas músicas tengan un efecto "narcotizante". Todo fluye sin cambiar. La polifonía es constante pero no hay conflicto. La tonalidad se congela y se llega a una especie de paraiso armónico del que no se quiere salir. Esta música ayudada por la indudable belleza vocal y por la trascendencia de los auditorios donde el sonido puede reverberar incomparablemente alcanza un cielo donde las nubes son siempre diferentes y siempre iguales. El mensaje religioso, en este sentido, se consigue transmitir plenamente.

Ahora viene el momento de comentar el misterio de esta música. Toda la música suele ser facilmente, reconocible como "hija" de un tiempo y un lugar. Sin embargo esta música se acerca a una especie de abstracción mayor. Es fácil asociarla a lo religioso, pero se hace dificil su vínculo con un tiempo y un lugar...

Monday, September 11, 2006

El objeto musical

Generalmente cuando escuchamos música, ésta no ocupa lugar. No se ve, no está... entonces buscamos lo que se ve, lo que está ... aunque no pasemos de una plancha ...

Así que, al final, la escucha musical acompaña a nuestras tareas domésticas. Supongo que de esta manera las camisas quedan mejor, pero a costa de planchar nuestras orejas.

Amigo, cuando escuches música, quédate quieto o baila, pero si tu cuerpo se acaba aburriendo dile que te obedezca y que se concentre en la música. Esto puede durar un minuto o una hora. Puede ser poco o mucho tiempo. Recuerda que la música es una de las maneras de medir el tiempo.

Claro, claro tu me dices que soy un "snob". Si lo soy. Me gusta planchar en silencio...




Friday, August 25, 2006

El Silencio

En general, la convención es que, como decía Schoenberg, el material de la música es el sonido. Aunque algunos incorporan el ruido. Otros, solo utilizan este último. Y, algunos, incluso, los confunden. John Cage dice: "El material de la música es el sonido y el silencio".

Esto nos remite a una imagen idealista del compositor. En su torre de marfil rasga con los sonidos el silencio puro para crear la forma. De la nada obtiene, como los magos, la belleza. La música genera el contraste entre silencio y no-silencio. El silencio es lo vacío, y la música es lo lleno.

Pero, desgraciadamente, el silencio puro no existe. Así que nos toca bajar de la torre y dejar de ser dioses para empezar a crear la música terrenal. Aquí abajo no hay nada que rasgar, pues ya está rasgado. No hay nada que llenar, pues ya lo está. La música no representa la estilización formal frente al vacío de formas. La música no rompe el silencio, se mete en él. Y el silencio imperfecto se mete en la música.

Empezamos a alejarnos del lado idealista de la creación para empezar a ser mortales. Las toses suenan, señores... silencio, por favor.


Wednesday, August 23, 2006

El despertar

Después de rebajar las pretensiones de componer la nueva música del S. XXI nos encontramos ante un escenario más realista. La mente, una vez hechos estos enormes y por otro lado vanos, esfuerzos, se relaja y piensa con mayor claridad. Así es como debemos acometer la tarea propuesta. Esta es la de crear un “corpus” intelectual donde descansen las prácticas de la nueva música.

La mente se relaja y con ello también las pretensiones. Nos ajustamos mejor a nuestros medios y conocemos mejor nuestras capacidades.

El objetivo es componer una música que se adecue a nuestro tiempo. Nuestro tiempo tiene una pesada carga histórica. Pero, sin duda será la música del pasado siglo la que nos sirva como referente inmediato..

Tenemos en cuenta las dos tendencias más significativas de la nueva música del S. XX. (El serialismo integral y la aleatoriedad) junto con el gran desafío de aquel siglo: El timbre.

Las dos tendencias de vanguardia, tan parecidas en su escucha pero tan diferentes en sus postulados, parecen vistas ahora como ingenuas propuestas. Su enorme contribución intelectual representa, quizá, el último intento de ahondar en el control de las alturas y los ritmos de una manera vanguardista.

El timbre continua siendo el desafío. Es el último de los parámetros del sonido que sigue sin ordenar. El compositor no dispone de una forma básica o escala donde agarrarse y se guía “solo” por su instinto. Pero el instinto puede ser un reflejo poderoso del talento y, a menudo, los compositores dejan ver más con su olfato que con su pensamiento.

Pero el timbre, por si solo, se aleja de la música como arte del movimiento y se acerca a las artes plásticas. Para variar el timbre, hay que procesarlo, y para ello debemos “congelar” los otros parámetros del sonido. La música se para y nos convertimos en escultores.

El músico actual, para ello, no debe olvidar las herramientas informáticas. La modificación del timbre es posible, pero el músico debe convertirse en programador y, entonces, cada composición carece de un Standard donde transcribirla. Cada composición tiene su propio lenguaje y, entonces, la grabación es el único medio de dar a conocer la música. La sensación de pintar con los sonidos se acentúa con esta técnica. Se pierde la característica de la música. La de fijar de una manera universal el tiempo en el espacio. Se pierde esa maravillosa convención que es la partitura. La dinámica de componer-escribir-leer-interpretar y escuchar que tantas economías de escala genera, se simplifica. La grabación no deja de ser un cuadro musical…

La nueva música debe poseer tres cualidades: Escritura, modernidad y belleza.

La música debe ser escrita en una partitura. De esta manera se asegura su universalidad. La música, así, se ajusta a una convención que asegura su comprensión. Involucramos de esta manera a más invitados que ayudan a ejecutar las partes que el compositor escribe pero que no sabe leer…

El lenguaje universal nos asegura otra característica importante. La combinatoria.

El continuo sonoro, en la partitura, es separado en diferentes valores discretos. Estos se pueden combinar… pero la escritura representa un problema para la nueva música. El nuevo lenguaje supera los límites de las viejas partituras, pero, a su vez, las nuevas escrituras se convierten en dialectos incomprensibles. Como muchos de ellos, suenan bien, pero no se entienden. El músico se encuentra en la situación de hacerse entender con una música que supera los límites de la convención escrita. Cuando quiere progresar en el lenguaje musical se encuentra con que su música no se puede escribir. Por eso la encierra dentro de una grabación o la mete en una nueva escritura que el ha inventado y que el solo comprende.

Los nuevos músicos deben buscar una escritura común. Tarea, sin duda, más que compleja…

La modernidad se refiere a presente y éste se encarna en el público. Cuando la audiencia escucha la obra se produce el presente, el ahora. La música debe ser escrita para el público del "Hoy". Pero no es una relación de complaciencia con la audiencia. El sonido no solo acaricia también debe "despertar". La gran música debe incomodar al igual que gustar...

La belleza...



El inicio de la música moderna

Designar un momento concreto como la frontera temporal entre un periodo de la historia y otro tiene algo de injusto. Aunque también puede inspirarnos para comprender mejor la evolución de los acontecimientos.

Boulez marcaba el comienzo de la música contemporánea con el principio del “Preludio a la siesta de un fauno” de Debussy. No cabe duda de que la melodía de flauta de este preludio es muy diferente a la música anterior. Su cromatismo nos introduce en el mundo atonal del S. XX. Y su lirismo en el expresionismo post-romántico.

Designar el principio de un preludio que, además, es una melodía para flauta solista como el inicio de la música contemporánea es muy acertado.

La composición de Debussy es de 1894.

Las Gymnopedies de E. Satie (1888), siendo composiciones menores, suponen una propuesta igual de moderna que la de Debussy. El “Preludio” tiene un comienzo espectacular y es de una belleza exacerbada, pero todavía está bajo la influencia de la música de Wagner.

Satie compone una música nueva. De una transparencia y belleza enormes. La búsqueda de la sencillez y sus referencias a la antigüedad, no se pueden tachar de neo-clásicas sino de modernas. Su vista se dirige tan al pasado que casi, podríamos decir, que la mirada hacia atrás se convierte en un paso hacia el futuro. La música de Satie está tan alejada de la música del S. XIX como cercana al mundo del pop.

El cambio no se encuentra tan solo en los valores estrictamente musicales. La actitud de Satie ante la creación también es distinta. Satie compone la música que quiere. El es quien nos hace oír su música. Esta libertad absoluta se posa sobre su música. Es de una belleza total.

Modesto Mussorgsky es un músico muy peculiar. Su música tiene una fuerza irrefrenable. Carece de la sutileza de alguno de sus compatriotas pero lo compensa con un talento bestial. La música de Mussorgsky está hecha con el corazón y sus aristas representan las heridas del artista moderno.

En algún punto entre estos tres compositores y algún otro encontramos el nacimiento de la música contemporánea cuyo apogeo se da en el S. XX. Wagner representa el fin del romanticismo por lo que no puede ser el comienzo de nada. Los grandes representantes de la música moderna Schoemberg, Stravinsky y Bartók son hijos del final del S. XIX por lo que ellos no pueden ser los padres de la música moderna.

Quizá Schoemberg es el que puede estar más cerca del paternalismo de un tipo de música. El dodecafonismo nace de las consecuencias del cromatismo wagneriano. Pero todo el movimiento serialista es un movimiento importante pero “destructor”.

Cuidar, amar ...

El acto musical requiere de cierto mimo. Nosotros, como oyentes, tenemos el deber de cuidar la música para que pueda ser mejor apreciada. La música no solo nos sirve, sino que también nosotros la servimos. Debemos revestirla de dignidad.

Cuidar todos los detalles de la escucha. El silencio, el entorno, la calidad del sonido. Atender al sonido. Amar la música.

Cuidar todos los detalles intelectuales. No banalizar lo trascendente. No elevar lo intrascendente.

Hablar siempre con respeto y escuchar para aprender.

Todo esto no son normas morales. Son pequeños consejos prácticos. Si cuidamos la música, esta suena mejor y sus ecos reverberan en nuestra cabeza. Las ondas nos acompañan por la calle, por las noches en la cama.

No es tan importante el tiempo, sino la calidad del tiempo. La música nos hace tomar consciencia de nuestro tiempo. El valor del tiempo es mayor cuando nosotros le damos valor al tiempo. El tiempo es más valioso si lo llenamos de música y ésta es más valiosa si la escuchamos.

Quedarse quieto y escuchar es una actividad muy complicada. Mis pies quieren andar. ¡No os mováis! ¡Así me distraéis y no puedo seguir el compás! ¿Y como bailaré si no puedo seguir el compás?

El sonido es como el humo del incienso. Se ve poco y se huele mucho. Pero el incienso huele mal en una casa fea.

Escuchar y pensar son dos actividades casi incompatibles. Escuchar y no pensar, esa es la mejor manera de acercarse a la música. Después la cabeza se llena de mariposas.

Nada más comenzar el sonido hay que juzgarlo. Así nos apropiamos de él y él de nosotros.

Amar es una actividad que depende de dos sujetos. Si nosotros amamos no debemos pedir nada a cambio aunque sepamos con certeza que el verdadero amor siempre es correspondido. Aquí se encierra una paradoja.